LLC o sociedad local: ¿qué conviene si sos freelancer en LATAM?

Por Glen Santamaria

Si trabajás como freelancer o tenés un negocio digital en LATAM y empezaste a facturar al exterior, probablemente en algún momento te apareció esta pregunta:

¿Me conviene abrir una LLC en Estados Unidos o constituir una sociedad en mi propio país?

Puede ser una S.A.S., una S.R.L. u otra figura societaria, dependiendo del país donde vivas.

Y como casi siempre en impuestos, la respuesta es: depende.

Una LLC estadounidense y una sociedad local pueden cumplir objetivos diferentes. La clave no está solamente en comparar cuánto cuesta abrir cada una, sino en entender dónde están tus clientes, cómo cobrás, dónde sos residente fiscal y cómo pensás hacer crecer tu negocio.

Vamos por partes.

1. ¿Dónde están tus clientes?

Este es un buen punto de partida.

Si una parte importante de tus clientes está en Estados Unidos, operar mediante una LLC estadounidense puede hacer que la relación comercial sea mucho más simple.

Podés tener una entidad constituida en EE.UU., obtener un EIN, abrir una cuenta empresarial —si cumplís con los requisitos del proveedor— y emitir documentación comercial desde tu LLC.

Para un cliente estadounidense, contratar y pagarle a una empresa estadounidense puede resultar una operatoria más familiar que hacerlo directamente con una persona o sociedad extranjera.

Ahora, si la mayor parte de tus clientes está en tu propio país o tu actividad depende principalmente del mercado local, una sociedad constituida localmente puede tener mucho más sentido.

La pregunta no es dónde querés tener una empresa. Es dónde y cómo realmente hacés negocios.

2. ¿Dónde sos residente fiscal?

Este es probablemente el punto más importante de todos.

Abrir una LLC en Estados Unidos no hace desaparecer tus obligaciones fiscales en tu país de residencia.

Si sos residente fiscal en Argentina, Uruguay, Chile, Colombia, México o cualquier otro país de LATAM, tenés que analizar cómo ese país trata, entre otras cosas:

  • las participaciones en sociedades extranjeras;
  • las ganancias obtenidas a través de esas sociedades;
  • las distribuciones de fondos;
  • los activos y cuentas en el exterior;
  • y los regímenes de información que puedan corresponder.

Además, la LLC puede tener sus propias obligaciones fiscales e informativas en Estados Unidos.

Por eso, mirar solamente cuánto paga una LLC en EE.UU. puede llevarte a una conclusión equivocada.

La estructura hay que analizarla completa: Estados Unidos + tu país de residencia fiscal.

3. ¿Necesitás infraestructura financiera en Estados Unidos?

Para muchos freelancers y negocios digitales de LATAM, este termina siendo uno de los principales motivos para elegir una LLC.

Tener una entidad estadounidense puede facilitar el acceso —siempre sujeto a los requisitos de cada proveedor— a cuentas empresariales, procesadores de pagos, plataformas de e-commerce, marketplaces y otros servicios B2B.

Si cobrás servicios digitales a clientes internacionales, poder centralizar parte de la operación comercial y financiera en una estructura estadounidense puede representar una ventaja.

Una sociedad local también puede acceder a distintas herramientas financieras. La diferencia es que las alternativas disponibles van a depender mucho del país donde esté constituida y del tipo de operación que tengas.

4. ¿Cuánto cuesta mantener cada estructura?

Acá aparece otro error bastante común: comparar solamente el costo de constitución.

La pregunta correcta es:

¿Cuánto me cuesta tener esta estructura funcionando correctamente durante todo el año?

Una LLC puede implicar gastos de Registered Agent, renovaciones o Annual Reports estatales, tasas o impuestos estatales según el estado y preparación de declaraciones fiscales o informativas.

Una sociedad local —por ejemplo, una S.A.S. o una S.R.L.— también puede tener costos contables, registrales, impositivos, societarios y bancarios.

Ninguna estructura empresarial es realmente “gratis” de mantener.

Lo importante es que esos costos tengan sentido en relación con cuánto factura tu negocio y qué ventajas concretas obtenés de la estructura.

5. ¿Cómo vas a sacar o utilizar el dinero?

Esta pregunta muchas veces aparece demasiado tarde.

No alcanza con pensar:

“¿Dónde puedo cobrar?”

También tenés que preguntarte:

“¿Qué voy a hacer después con ese dinero?”

Si necesitás utilizar regularmente los fondos en tu país de residencia, pagar gastos, transferir dinero a una sociedad local o reinvertirlo internacionalmente, cada alternativa puede tener consecuencias fiscales y cambiarias diferentes.

La estructura ideal no es solamente la que te permite recibir dólares.

Es la que también te permite administrarlos de manera eficiente y cumpliendo con las reglas que te corresponden.

Entonces, ¿LLC o sociedad local?

Podemos simplificarlo así.

Una LLC puede tener más sentido si:

  • trabajás principalmente con clientes internacionales;
  • una parte importante de tus clientes está en Estados Unidos;
  • necesitás infraestructura bancaria o de pagos estadounidense;
  • tenés un negocio digital con operación internacional;
  • o proyectás expandirte fuera de tu mercado local.

Una sociedad local puede tener más sentido si:

  • la mayor parte de tu actividad está en tu país;
  • tus clientes son principalmente locales;
  • necesitás contratar empleados u operar físicamente allí;
  • tu actividad requiere facturación, habilitaciones o estructura local;
  • o el tratamiento fiscal y regulatorio de tu país hace que sea más conveniente.

Y hay una tercera posibilidad que muchas veces se pasa por alto:

tener las dos.

No siempre es LLC versus sociedad local

A medida que un negocio crece, la discusión puede dejar de ser “LLC o sociedad local”.

Hay empresas que utilizan una sociedad en su país para determinadas operaciones y una LLC estadounidense para otras.

Eso no significa que todos necesiten dos sociedades. Agregar estructuras porque sí también significa sumar costos, obligaciones y complejidad.

Pero sirve para entender algo importante:

no estás eligiendo una estructura para toda la vida.

La estructura correcta es la que acompaña al negocio que tenés hoy y, sobre todo, al negocio que querés construir.

Antes de abrir una LLC —o cualquier sociedad— conviene mirar el mapa completo: clientes, residencia fiscal, facturación, bancos, movimiento del dinero, costos y planes de crecimiento.

Porque constituir una empresa puede llevar pocos días.

Elegir bien para qué la vas a usar es la parte importante. 🤓

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